Espacio de Musicoterapia aplicada a las Discapacidades Intelectuales

Desde que llegué a Madrid, he estado trabajando en diferentes Proyectos Personales con la idea de, al acabarlos, poderlos mover por algunos de los Centros, Asociaciones y Fundaciones que existen hoy en día en Madrid de personas con Discapacidad Intelectual.

El Proyecto de Musicoterapia Espacio de Musicoterapia aplicada a las Discapacidades Intelectuales plantea los siguientes objetivos:       

 

  • Proporcionar un espacio  musicoterapéutico, con la música como herramienta principal a los diferentes colectivos existentes en la zona de oeste de Madrid.           
  • Fomentar el uso de la Musicoterapia en el tratamiento de diferentes colectivos, interviniendo en el desarrollo de sus capacidades cognitivas, creativas, artísticas y sociales.

 

Algunos de los objetivos generales que nos planteamos con niños con Discapacidad Intelectual son:    

  • Mejorar los canales de comunicación verbal y no verbal, fomentando así la mejora de las relaciones sociales a través del diálogo músico-verbal.              
  • Estimular la actividad físico-emocional mediante el desarrollo de vivencias musicales enriquecedoras.         
  • Reforzar la autoestima mediante actividades musicales autorrealizadoras, aumentando así la confianza en sí mismo.                             
  • Fomentar el desarrollo de las capacidades intelectivas tales como: la imaginación, la creatividad, fantasía, memoria, la concentración y la atención, mediante la práctica instrumental.
  • Desarrollar un proceso de aprendizaje multisensorial con las herramientas que nos proporciona la música.              
  • Provocar cambios en las facultades psicomotoras como la coordinación, percepción espacial, desplazamientos, lateralidad, etc.
  • Proporcionar herramientas que ayuden a la persona a desarrollar habilidades sociales .

 

La Musicoterapia aplicada a personas con discapacidad intelectual obtiene muy buenos resultados. Tengamos en cuenta que la música es una información que no debe de ser procesada por el cerebro, sino que penetra directamente al tálamo, que transmite sensaciones y sentimientos a los centros emocionales (sistema límbico e hipotálamo) llegando a los centros emocionales del cerebro sin la necesidad de un análisis previo. 

 

Este hecho provoca que no se tenga que realizar ningún esfuerzo para poder disfrutar con y de la música que se escucha o que uno mismo ejecuta, lo que  provoca en las personas con Discapacidad Intelectual una sensación de logro y una mejora de su autoestima notable, mientras a su ve refuerzan y trabajan de manera agradable  lúdica aspectos tan importantes como la memoria, la atención, los aspectos sociales, la verbalización, mejorando notablemente su comunicación con los demás.

 

 (Imágen extraida de : www.darlinghomeforkids.ca)

Musicoterapia y Autismo

Ayer volví a comentar los efectos tan positivos que tiene la Musicoterapia en personas con Autismo (y los que engloban los Trastornos de Espectro Autista).     No pude sino recorda a P. el niño de 5 años con quien realicé mi Trabajo Final de Carrera en Barcelona. Aún a veces me pongo los videos de las sesiones que realizábamos con el violoncello como instrumento mediador, y se me ponen los pelos de punta recordando cómo «imitaba» mis movimientos de dedos sobre el batidor. Y cuando no conseguía los resultados sonoros que esperaba decía: Toca tú.

En estos momentos tengo preparado un Proyecto de Musicoterapia aplicada a las personas con TEA© , que espero se pueda llevar a cabo dentro de poco, pues la Musicoterapia es realmente interesante dentro de las terapias que se aplican a este colectivo,  complementándolas.

Aquí una parte de ese Proyecto de Musicoterapia aplicada a las personas con TEA© :

Las personas con Trastorno de Espectro Autista (en adelante TEA) se enfrentan cada día a numerosas dificultades fruto de la cadena de limitaciones que se encuentran durante su desarrollo: la comunicación, la interacción, las relaciones sociales y el lenguaje (en la mayoría de los casos).

La Musicoterapia busca detectar las limitaciones dentro de la cognición, emoción, comunicación, motricidad y lenguaje para descubrir cuales se podrían fomentar con el uso de la música.          

Es importante remarcar que la improvisación musical facilita la motivación en las personas con TEA, así como la interacción del niño con la persona que comparte en ese momento las experiencias musicales. Así mismo,  facilita la atención sostenida y su desarrollo (Wigram&Gold, 2005).

¿Por qué la musicoterapia en TEA?  

Utilizando la música como herramienta terapéutica se busca potenciar las capacidades deterioradas, tales como las capacidades comunicativas, ofreciendo un espacio en el que poder expresar, crear, comunicar, interactuar…

El TEA engloba muchos niveles de afectación. Seguramente no encontraremos a dos personas afectadas de la misma manera y al mismo nivel, de ahí la importancia de la concreción de objetivos, metodología y estructuración de las sesiones durante las sesiones individuales de Musicoterapia.  Pero esto no implica que el trabajo grupal no sea sumamente necesario. Hablamos de las dificultades de estas personas a la hora de relacionarse y así mismo de la efectividad de la Musicoterapia como agente socializados y facilitador de la comunicación. Entonces  ¿Por qué nos obcecamos en dirigir nuestra terapia de una manera únicamente individual con estas personas cuando lo que necesitan primordialmente es el hecho de compartir, relacionar, identificarse…? 

  

Musicoterapia en el Ámbito Geriátrico. Su aplicación en un Centro de Día

Actualmente la sociedad está cada vez más envejecida. El cambio social y cultural requiere de nuevos métodos de intervención para incidir en este colectivo. La Musicoterapia no puede ser una excepción. Como otras tantas disciplinas –Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Arteterapia, etc.- se debe tener como objetivos prioritarios, ralentizar el proceso de envejecimiento. Aunque más bien diría que debemos intentan retener y mantener las capacidades cognitivas y físicas ya existentes en la persona.

Siempre hablamos, a la hora de realizar una intervención en un colectivo determinado, de sus necesidades o carencias. Pero, desde mi punto de vista, deberíamos cambiar la palabra necesidad por la de recursos. ¿Por qué no olvidarnos por un momento de las necesidades, carencias, etc. para dar espacio a los recursos, creatividad, desarrollo personal, etc. de la persona?


Un simple cambio de cristales en las gafas es lo que he llevado a cabo desde que dio comienzo este trabajo. Y este, es el resultado.

Esta es la Introducción que forma parte del Proyecto Final© que desarrollé en el Centro de Día C.V de Barcelona durante siete meses con un grupo que oscilaba entre las 23 y las 30 personas (el día que concluyó).

Actualmente el Trabajo está Registrado en la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid,( Registrado. Reservados todos los derechos. Ninguna parte de este trabajo puede ser reproducido, almacenado o transmitido en manera alguna, ni por ningún medio sin permiso previo de la autora).

Se está moviendo por varios Centros de Mayores de Madrid para poderse llevar a cabo en esta Comunidad Autónoma, pues los resultados y conclusiones del Proyecto fueron abrumadores:

La musicoterapia ayuda a dinamizar a la persona físicamente. La motivación de tocar un instrumento musical de manera grupal, provoca que las personas tengan que realizar un esfuerzo físico (movimiento de manos, brazos, tronco, cabeza, etc.) para poder producir un sonido musical, involucrando partes del cuerpo afectadas por algún tipo deterioro. También se ha podido comprobar cómo se han estimulado las habilidades cognitivas más deterioradas como la memoria (recordando motivos rítmicos, melódicos y reproduciéndolos; evocando recuerdos a partir de un estímulo musical), la atención y concentración, una mejora en la orientación espacio-temporal y en la expresión verbal.

Se han acrecentado las relaciones interpersonales tanto con el terapeuta y los compañeros que componen el grupo (con momentos de empatía y solidaridad entre ellos) como con el resto de los profesionales del centro, lo que provoca una mejoría notable en las relaciones sociales y en la integración y participación de su entorno social, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. Una de las cosas más importantes que se han producido a lo largo de estos meses, es el proceso de aprendizaje que se ha llevado a cabo dentro de las sesiones. En este colectivo, teniendo en cuenta el deterioro cognitivo, es muy difícil el aprendizaje de elementos nuevos. La musicoterapia nos proporciona las herramientas necesarias para poder desarrollar dicho aprendizaje de manera creativa y musical, utilizando el material emocional de los propios participantes. Este proceso trae consigo unas consecuencias implícitas muy positivas, pues se produce un aumento de la autoestima al mejorar la aceptación y la autopercepción de uno mismo mediante la sensación de éxito y progreso tanto individual como grupal. Esta doble sensación proporciona a la persona la seguridad necesaria para la autorrealización, muy importante a estas edades que por sus dificultades se encuentran con frecuencia con la sensación de desaliento y fracaso.

La musicoterapia rodea a la persona de un ambiente musical que le proporciona nuevas experiencias, donde se abren nuevos canales de comunicación. Mediante las audiciones musicales se evocan recuerdos, sentimientos y vivencias de su propia historia vital, pero también un espacio en el cual desarrollar la imaginación, despertar sensaciones y emociones nuevas y diferentes que les acompañan y ayudan a no quedarse solamente en el pasado, produciéndose así una adaptación a todo lo nuevo que la sociedad en la que vivimos ofrece, y evitando un aislamiento e inseguridad.

A través de la estimulación motriz que nos proporciona la música, se produce un desbloqueo y relajación corporal, pero sobre todo un aumento de la concienciación corporal. El dejarse llevar dentro de un espacio terapéutico produce un aumento de la desinhibición de la persona dentro del grupo, desarrollando la iniciativa y la participación, pero también una aceptación individual y colectiva.

El hecho de aprender a compartir (como bien decía la señora I. Todo es nuestro y nada es nuestro aquí), tanto cosas materiales (instrumentos musicales) como tiempo y dedicación en una actividad que les es satisfactoria, así como aceptado las diferencias de unos y otros dentro del grupo, proporciona a la persona una mejor convivencia y se extrapola al resto del entorno que le rodea dentro del centro.

 

Predicción de futuro:

Nuestra sociedad va a seguir envejeciendo día a día. Los deterioros cognitivos (Demencias, Alzheimer, etc.) seguirán produciendo un gran impacto en la sociedad. La aplicación de la musicoterapia en geriatría será indispensable dentro de las intervenciones necesarias en este colectivo para retrasar el deterioro progresivo de las capacidades físicas y cognitivas.

Espero poder seguir desarrollándome como musicoterapeuta, pero sobre todo que en una sociedad como la nuestra, la musicoterapia, en la que aún queda mucho por hacer, siga avanzado y consolidándose. Pues solo de esta manera se podrá proporcionar una musicoterapia de calidad a los colectivos donde más se requiere esta intervención.

Al grupo de musicoterapia del Centro C.V aún le queda mucho por descubrir dentro de la música y musicoterapia. A pesar de ser un grupo sumamente numeroso (se trabajaría mucho mejor con un número máximo de ocho o nueve personas), se han conseguido muchos objetivos, funciona de manera muy dinámica y aprovechan todos y cada uno de los recursos que se les proporcionan. Esto es debido, en gran medida, a la predisposición del mismo, a implicación de los profesionales del centro y al musicoterapeuta que allí trabaja.