Somos sonido

Ya han salido publicados los “Pósters” aceptados en el II Congreso Nacional de Terapias Artístico Creativas, entre ellos el de Carla López Vázquez de Música & Vida “Somos Sonido”, con el que nos expondrá la importancia de la música, la voz y otros recursos creativos en la etapa prenatal.

Entrevistas

Desde un principio se concibió este Blog como un espacio abierto. Abierto al intercambio de experiencias, información de cursos, de actividades relacionadas con la Musicoterapia, artículos sobre diferentes intervenciones, dudas… pero también un espacio abierto a  los Musicoterapeutas, que día tras día y casi sin hacer ruido trabajan a lo ancho de nuestro país.

Hace tiempo que me ronda por la cabeza la idea de abrir una tela más dentro del abanico de posibilidades que tiene un Blog.  Y me he decidido a hacerlo. Se trata de realizar algunas entrevistas a diversos profesionales del mundo de la Musicoterapia, Arteterapia, Danza-Movimiento Terapia, etc… que trabajan de manera interdisciplinaria y con diversos colectivos (intentando abarcar el máximo posible).

Puede ser una oportunidad para dar a conocer la labor terapéutica que llevan a cabo como bien he dicho al principio casi sin hacer ruido y para poder compartir, aprender de su experiencia, así como para poder establecer contacto.

Lo único que me da pena es que como siempre, a las palabras les faltará la música que les acompaña.

 

Musicoterapia en el Ámbito Geriátrico. Su aplicación en un Centro de Día

Actualmente la sociedad está cada vez más envejecida. El cambio social y cultural requiere de nuevos métodos de intervención para incidir en este colectivo. La Musicoterapia no puede ser una excepción. Como otras tantas disciplinas –Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Arteterapia, etc.- se debe tener como objetivos prioritarios, ralentizar el proceso de envejecimiento. Aunque más bien diría que debemos intentan retener y mantener las capacidades cognitivas y físicas ya existentes en la persona.

Siempre hablamos, a la hora de realizar una intervención en un colectivo determinado, de sus necesidades o carencias. Pero, desde mi punto de vista, deberíamos cambiar la palabra necesidad por la de recursos. ¿Por qué no olvidarnos por un momento de las necesidades, carencias, etc. para dar espacio a los recursos, creatividad, desarrollo personal, etc. de la persona?


Un simple cambio de cristales en las gafas es lo que he llevado a cabo desde que dio comienzo este trabajo. Y este, es el resultado.

Esta es la Introducción que forma parte del Proyecto Final© que desarrollé en el Centro de Día C.V de Barcelona durante siete meses con un grupo que oscilaba entre las 23 y las 30 personas (el día que concluyó).

Actualmente el Trabajo está Registrado en la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid,( Registrado. Reservados todos los derechos. Ninguna parte de este trabajo puede ser reproducido, almacenado o transmitido en manera alguna, ni por ningún medio sin permiso previo de la autora).

Se está moviendo por varios Centros de Mayores de Madrid para poderse llevar a cabo en esta Comunidad Autónoma, pues los resultados y conclusiones del Proyecto fueron abrumadores:

La musicoterapia ayuda a dinamizar a la persona físicamente. La motivación de tocar un instrumento musical de manera grupal, provoca que las personas tengan que realizar un esfuerzo físico (movimiento de manos, brazos, tronco, cabeza, etc.) para poder producir un sonido musical, involucrando partes del cuerpo afectadas por algún tipo deterioro. También se ha podido comprobar cómo se han estimulado las habilidades cognitivas más deterioradas como la memoria (recordando motivos rítmicos, melódicos y reproduciéndolos; evocando recuerdos a partir de un estímulo musical), la atención y concentración, una mejora en la orientación espacio-temporal y en la expresión verbal.

Se han acrecentado las relaciones interpersonales tanto con el terapeuta y los compañeros que componen el grupo (con momentos de empatía y solidaridad entre ellos) como con el resto de los profesionales del centro, lo que provoca una mejoría notable en las relaciones sociales y en la integración y participación de su entorno social, contribuyendo así a una mejor calidad de vida. Una de las cosas más importantes que se han producido a lo largo de estos meses, es el proceso de aprendizaje que se ha llevado a cabo dentro de las sesiones. En este colectivo, teniendo en cuenta el deterioro cognitivo, es muy difícil el aprendizaje de elementos nuevos. La musicoterapia nos proporciona las herramientas necesarias para poder desarrollar dicho aprendizaje de manera creativa y musical, utilizando el material emocional de los propios participantes. Este proceso trae consigo unas consecuencias implícitas muy positivas, pues se produce un aumento de la autoestima al mejorar la aceptación y la autopercepción de uno mismo mediante la sensación de éxito y progreso tanto individual como grupal. Esta doble sensación proporciona a la persona la seguridad necesaria para la autorrealización, muy importante a estas edades que por sus dificultades se encuentran con frecuencia con la sensación de desaliento y fracaso.

La musicoterapia rodea a la persona de un ambiente musical que le proporciona nuevas experiencias, donde se abren nuevos canales de comunicación. Mediante las audiciones musicales se evocan recuerdos, sentimientos y vivencias de su propia historia vital, pero también un espacio en el cual desarrollar la imaginación, despertar sensaciones y emociones nuevas y diferentes que les acompañan y ayudan a no quedarse solamente en el pasado, produciéndose así una adaptación a todo lo nuevo que la sociedad en la que vivimos ofrece, y evitando un aislamiento e inseguridad.

A través de la estimulación motriz que nos proporciona la música, se produce un desbloqueo y relajación corporal, pero sobre todo un aumento de la concienciación corporal. El dejarse llevar dentro de un espacio terapéutico produce un aumento de la desinhibición de la persona dentro del grupo, desarrollando la iniciativa y la participación, pero también una aceptación individual y colectiva.

El hecho de aprender a compartir (como bien decía la señora I. Todo es nuestro y nada es nuestro aquí), tanto cosas materiales (instrumentos musicales) como tiempo y dedicación en una actividad que les es satisfactoria, así como aceptado las diferencias de unos y otros dentro del grupo, proporciona a la persona una mejor convivencia y se extrapola al resto del entorno que le rodea dentro del centro.

 

Predicción de futuro:

Nuestra sociedad va a seguir envejeciendo día a día. Los deterioros cognitivos (Demencias, Alzheimer, etc.) seguirán produciendo un gran impacto en la sociedad. La aplicación de la musicoterapia en geriatría será indispensable dentro de las intervenciones necesarias en este colectivo para retrasar el deterioro progresivo de las capacidades físicas y cognitivas.

Espero poder seguir desarrollándome como musicoterapeuta, pero sobre todo que en una sociedad como la nuestra, la musicoterapia, en la que aún queda mucho por hacer, siga avanzado y consolidándose. Pues solo de esta manera se podrá proporcionar una musicoterapia de calidad a los colectivos donde más se requiere esta intervención.

Al grupo de musicoterapia del Centro C.V aún le queda mucho por descubrir dentro de la música y musicoterapia. A pesar de ser un grupo sumamente numeroso (se trabajaría mucho mejor con un número máximo de ocho o nueve personas), se han conseguido muchos objetivos, funciona de manera muy dinámica y aprovechan todos y cada uno de los recursos que se les proporcionan. Esto es debido, en gran medida, a la predisposición del mismo, a implicación de los profesionales del centro y al musicoterapeuta que allí trabaja.

¿Musicotera…qué?

¿Qué es la Musicoterapia?

Muchas son las Asociaciones importantes y autores consagrados los que han definido a lo largo de los años el significado, más o menos personal, de la práctica de musicoterapia. Aquí tenemos algunos ejemplos:

La Federación Mundial de Musicoterapia dispone:

La musicoterapia es la utilización de la música y/o de sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un musicoterapeuta cualificado, con un paciente o grupo, en el proceso diseñado para facilitar y promover comunicación, relación, aprendizaje, movilización, expresión, organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, con el fin de lograr cambios y satisfacer necesidades físicas, emocinoales, mentales, sociales y cognitivas.

 

La Aso. Americana (AMTA) dice:

Es el uso de la música en la consecución de objetivos terapéuticos: la restauración, mantenimiento y acrecentamiento de la salud tanto física como mental. Es la aplicación sistemática de la musica, dirigida por el musicoterapeuta en un ámbito terapéutico para provocar cambios en el comportamiento

 

La As. Catalana de Musicoterapia (ACMT):

Es la científica aplicación del arte de la música y danza con finalidad terapéutica y preventiva, para ayudar a acrecentar y restablecer la salud mental y física del ser humano, mediante la acción del profesional musicoterapeuta.

 

Tayer Gaston la definiría así en 1950:

Música es la ciencia o el arte de reunior o ejecutar combinaciones inteligibles de tonos en forma organizada y estructurada con una gama de infinita variedad de expresión, dependiendo de la relación de sus diversos factores componentes (ritmo, melodía, volumen y cualidad tonal. Terapia tiene que ver en “cómo” puede ser utilizada la música para promover cambios en las personas que la escuchan o ejecutan.

 

Según Gabriel Federico:

Es la terapia a través de la música que utiliza la aplicación de sonidos y músicas, incluyendo silencios y ruidos, combinándolos con intervenciones terapéuticas y reeducativas mediante técnicas musicales, corporales y específicamente sonoras, para lograr diferentes opciones alternativas en las vías de comunicación y expresión de las personas.

 

Yo, tras varios años de estudio y práctica he llegado a mi propioa concepción de la misma. La Musicoterapia es el uso sistematizado de la música (y cada uno de los elementos que la componen) como medio terapéutico a la hora de intervenir en el proceso de tratamiento de una persona, realizada por un musicoterapeuta cualificado, que tiene como finalidad una mejora de la calidad de vida, tanto emocional, cognitiva, social como física.

 

 

Y el musicoterapeuta

¿Qué papel tiene dentro de este proceso?

Está claro que la música puede ser utilizada por todos, en cada uno de los momentos de la vida cotidiana que se nos presentan. La música ha sido, es y será universal. Por y para todos.

Pero no debemos confundir el uso particular que hacemos de la música con el uso sistemático, interdisciplinario y terapéutico que podamos llegar a hacer con ella. El musicoterapeuta s eha formado, ha estudiado, ha observado, ha practicado. Forma parte de un equipo interdisciplinario (psiquiatras, médicos, enfermeras…) y si hablamos de un ambiente pedagógico (fisioterapeutas, psicólogos, logopedas, psicopedagogos) con los que trabaja conjuntamente en la elaboración del tratamiento para el paciente. 

El musicoterapeuta estudia el caso individual o colectivo, plantea un proyecto de intervención (hipótesis de trabajo) con unos objetivos generales, específicos y terminales; a los que le acompaña una metodología específica, unas actividades programadas, secuenciadas y organizadas para el logro de los mismos, para el logro de una buena práctica terapéutica, para el avance personal de la persona dentro de la terapia. Por y para la persona-paciente.

 

El musicoterapeuta no es cualquier persona que crea que él también puede “poner una musiquita y que le expliquen qué siente con ella”. El musicoterapeuta tiene un objetivo marcado y un guión por el que quiere ir indagando las sensaciones, percepciones… porque cuando se trata de personas, hay que tener mucho cuidado con lo que se hace y se dice, pues puede llegar a no controlar una situación determinada y provocar momentos que no se sepan controlar.

No, la música no hace daño. Las personas que no saben hacer una labor terapéutica y realizan un intrusismo, sí.