Musicoterapia en las III Jornadas “Abriendo caminos en los cuidados pediátricos” de AEPAN

Es un placer poder formar parte de esta III Jornadas “Abriendo caminos en los cuidados pediátricos” de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra – AEPAN que se celebrará el 31 de marzo en Zaragoza.
 
En ella podré compartir el trabajo realizado en las UCI Neonatales a través del “Programa Latidos” de musicoterapia pediátrica para niños prematuros nacidos con un peso inferior a 1.500gr, en el que se basa mi Tesis Doctoral.
Pero además tendré la suerte de llevarme una mañana de grandes aprendizajes.
 
Gracias por contar conmigo.
No hay descripción de la foto disponible.

Música para Nacer: nueva propuesta para este 2020

Me ha llevado tres años, los mismos que hace que fui madre, volver a abrir un espacio de musicoterapia preventiva dedicado a la etapa prenatal. Tenía, primero, que cuidarme como madre para poder acompañar a otras mujeres (y a sus parejas) en el camino de transformación de mujer a madre.

Hace unos meses ocurrió una de esas serendipias que hizo que de repente me viera con las dos manos en mi vientre, haciendo movimientos de balanceo mientras comenzaba con una mamá embarazada de mellizas. En un momento de la sesión, la mamá comenzó a llorar de amor cuando la música a acompañaba y su voz iba especialmente dirigida a sus hijas por nacer, que se movían en su interior. Ese instante, lleno de amor, me emocionó. Me hizo respirar y decidir que este nuevo año comenzaría estos ciclos de musicoterapia prenatal.

A través de este ciclo de encuentros, se pretende fomentar el vínculo afectivo prenatal, tomar conciencia de la escucha intrauterina del bebé, y potenciar la comunicación con el bebé por nacer.

Por otro lado, familiarizar a los padres con los elementos de la música y con el uso de su propia voz, mientras se utiliza la vibración y resonancia de la propia voz para activar la conciencia de las diferentes zonas del cuerpo, especialmente de aquellos que intervienen en la gestación, trabajo de parto y/o puerperio. Y, finalmente, utilizar la música con fines comunicativos y expresivos para la mejora del bienestar físico-emocional de la mujer gestante (y del padre o persona que acompaña) y el bebé.

Emocionada…

Emocionada -y tremendamente sorprendida por tooodo el cariño que he leído estos días- os doy las GRACIAS de todo CORAZÓN.

Recibir el Premio Extraordinario de Doctorado (Extraordinary PhD Award) en el acto institucional que se realizará en la Universidad Pontificia de Salamanca el próximo mes de enero hará que comience este 2020 con la sensación maravillosa de que todo ese esfuerzo -titánico en algunos momentos- que realicé desde el 2016 cuando tuve que cambiar mi tesis doctoral, comenzar de cero en una ciudad nueva criando a mi bebé en solitario (con toda mi familia apoyándome), iniciando mi proyecto personal de Música para Nacer y Crecer en Zaragoza, teclear a horas intempestivas, revisar artículos incluso cuando se me cerraban los ojos, e ir a realizar las sesiones de musicoterapia/observación a las 3 UCIN (2 en Zaragoza y 1 en Logroño) haciendo miles de encajes de bolillos… se haya transformado en un maravilloso sueño hecho realidad.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS a todas las personas que de una manera u otra me han ayudado a conseguirlo.

[Así, como veis en esta imagen, comenzó todo]

La imagen puede contener: 1 persona, sentado e interior

Premio Extraordinario de Doctorado / Extraordinary PhD Award

La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas, personas de pie e interior

Sí, es una imagen movida y borrosa.

Tengo muchas otras que podrían ilustrar un momento académico tan importante, pero ésta es la que capta un instante de vida. Queda reflejada toda la emoción vivida ese día: la defensa de mi tesis doctoral.

Detrás de esos minutos, que se me hicieron más cortos que nunca, hay muchos años de esfuerzo, de cambios, de lágrimas pensando que no sería capaz de hacerlo, y de sonrisas cruzadas con familias a las que conocí a través de esa investigación. Hay niños prematuros que fallecieron por las complicaciones clínicas derivadas de la propia prematuridad, otros a los que sigo viendo semana tras semana en las sesiones de musicoterapia.

Hoy me han notificado que me han otorgado el Premio Extraordinario de Doctorado y me he sentido realmente afortunada y agradecida. Y -como no podía ser de otra manera- este premio es para todos los bebés prematuros que he conocido, sus familias, y ARAPREM.

GRACIAS ♥️

Jornada de Cuidados Paliativos Pediátricos en Aragón

Jornada Aragón.png

 

A lo largo de estos meses hemos trabajado para organizar, desde Fundación Mémora en colaboración con Fundación Porque VivenARAPREMSeniors en Red, el Colegio Oficial de Médicos de ZaragozaEboca, una jornada dirigida tanto a profesionales como para la sociedad en general.

Un espacio de reflexión con un formato de mesas redondas en las cuales se pretende:

  • Hacer visible la realidad de los cuidados paliativos pediátricos.
  • Poner de manifiesto la importancia del cuidado de la familia a nivel integral.
  • Ofrecer un espacio a las familias y los niños: no son números, tienen nombre.
  • Acercar los cuidados paliativos perinatales y neonatales cuando el bebé va a fallecer en el inicio de su vida
  • y los cuidados paliativos pediátricos, cuando el niño tiene limitaciones en su vida

No hace falta inscripción ya que se trata de una jornada abierta y gratuita tanto para profesionales como para personas que estén interesadas en el tema.

MÁS INFORMACIÓN: https://cuidadospaliativospediatricosenaragon.wordpress.com

La vinculación afectiva en cuidados paliativos pediátricos a través de la musicoterapia.

El día 7 de noviembre me han invitado a participar junto a Luz Mª Fernández Mateos, en una mesa redonda sobre “Vinculo y emociones en el trabajo con familias” dentro de la Jornada “Vínculo y ecología humana en el trabajo con familias” en la Universidad Pontificia de Comillas.

Tendré el placer de participar en una mesa redonda con Luz Mª Fernández Mateos para hablar de “El desarrollo del vínculo afectivo en los cuidados paliativos pediátricos través de la musicoterapia” ♥️, y poder seguir dando a conocer qué son los cuidados paliativos pediátricos (sinónimo de vida) y la musicoterapia como intervención interdisciplinaria dentro de un equipo.

Y por otro lado, voy a tener la enorme suerte de poder compartir una jornada donde aprender mucho de todos los ponentes y añadirlo a la mochila de mi día a día con las familias.

Aquí os podéis inscribir aquellos que queráis venir: INFO

La imagen puede contener: texto

No hay descripción de la foto disponible.

Lo que surge en una sesión de musicoterapia…

cuidados paliativos pediátricos y musicoterapia

Era pasado el mediodía cuando di tres toques en la puerta de la habitación donde estaba ingresada una preadolescente -a la que tenía muchas ganas de ver-, y esperé a que alguna voz desde dentro dijera “pasa”.

Así fue. Así hice.

La sesión volvería a ser un espacio-tiempo para ‘nosotras’ mientras la familia iba a dar un paseo, tomar un café o descansar mínimamente durante el periodo de tiempo que durara la sesión de musicoterapia. Comenzamos escuchándonos, respirando y con unas notas de la sánsula guiadas por su ritmo respiratorio en ese momento.  Había traído mis tambores Trommus e ideado una sesión centrada en la estimulación motriz, ya que su movilidad se ha visto afectada por causa del tumor que padece. Pero como un objetivo secundario al que tenía en un principio en mi cabeza: expresar a través de los tambores el dolor emocional acumulado de todo el proceso vivido.

En un momento de risas compartidas con los tambores -porque los hay, y muchos!- me dijo:

–  ¿Te has fijado en lo que dice ese cartel?

La verdad es que no me he dado cuenta al entrar. ¿Estaba la última vez?  -contesté.

– Es que la otra vez que nos vimos no fue en esta habitación. Si quieres antes de salir lo puedes leer. -apuntilló.

Espera que lo leo ahora -dije mientras me fijaba con más intención en lo que querían decir aquellas seis frases- Es precioso, la verdad.

Hubo un pequeño silencio que se rompió cuando de mi boca salió, sin casi darme cuenta, un: ¿quieres que le pongamos música?.

¡Sí, por favor! -dijo sin pensárselo.

Y de repente allí estábamos las dos creando, de la manera más natural del mundo, una melodía para esa letra. La música brotaba sola, encajaba a la perfección… y aquellas frases cobraban vida. La cantamos varias veces, con risas entre medias porque yo cruzaba frases, para hacerla nuestra. Le propuse que la cantáramos hacia adentro, con los ojos cerrados, para mimar a nuestros corazones.

Y de repente, mirándonos a los ojos, canté su nombre antes de cada frase

D, es más valiente de lo que cree

D, es más fuerte de lo que parece

D, es más inteligente de lo que piensa ella de sí.

… e improvisando,  terminó cambiando el final para cantársela a sí misma.

Soy más valiente de lo que creo

soy más fuerte de lo que parezco

más inteligente de lo que pienso yo de mí.


Respiramos juntas el último acorde y nos quedamos en silencio
. Un rato que no puedo decir si fue corto o largo. Pero si necesario. Se había pasado la sesión sin ni siquiera darnos cuenta. Le propuse que el final  la hiciéramos en familia. Con un ‘juego’: hablar a través de las manos. Cada uno cogería una, cerraríamos los ojos y nos lo diríamos todo sin palabras mientras la música sonaba… y así hicimos. Salí de la habitación para buscarles y les conté -antes de entrar- que era lo que íbamos a hacer.

Fue un momento precioso donde yo estaba en un -magnífico- octavo lugar y ellos eran los protagonistas de lo que estaba ocurriendo, a través de miradas cruzadas sin ni siquiera hablar. Este instante permanecerá siempre en mi retina. Y, seguramente, en nuestros cuatro corazones.

 

Pasaron algunas cosas más antes del cierre,
pero esas se quedan para nosotros.